Esta Canción de cuna, K 350, de W. A. Mozart, sencilla y hermosa, está arreglada para flauta soprano y piano. Puede ser interpretada en clase, sobre todo, si se transporta una segunda mayor descendente ( se puede hacer directamente en el botón “Transpose” de la partitura) porque sólo se utiliza el si bemol y en algún momento aparece do agudo sostenido.